La NASA presenta su primer avión eléctrico experimental

La serie americana X-plane tiene una larga historia que se remonta al Bell X-1 que hizo realidad el vuelo supersónico. La NASA, la Fuerza Aérea y otras partes del gobierno han utilizado aviones X para explorar la mecánica de vuelo de despegue y aterrizaje vertical (VTOL), alas móviles y mucho más. Ahora, la NASA está trabajando en el primer avión X tripulado en décadas , el X-57 Maxwell totalmente eléctrico.

La NASA comenzó a trabajar en el X-57 en 2015, pero no está construyendo su avión eléctrico desde cero. El equipo comenzó con un avión de hélice bimotor Tecnam P2006T, que está modificando por etapas. La NASA aún no ha volado el avión, pero ha considerado que el X-57 está listo para su debut público. La prensa pudo ver el X-57 la semana pasada en el Centro de Investigación de Vuelo Armstrong de la NASA en la Base de la Fuerza Aérea Edwards.



El X-57 se encuentra actualmente en su configuración 'Mod II', que es la primera que presenta hardware de vuelo completamente eléctrico. El avión tiene motores de crucero eléctricos donde había dos motores de combustión en el avión original. Mod III y IV completarán la transformación del X-57 de un avión de combustión ruidoso a uno eléctrico más silencioso y eficiente.





Como un coche eléctrico, el X-57 llevará un banco de baterías de iones de litio para alimentar sus motores. La NASA decidió utilizar un pequeño avión de hélice para el proyecto porque la aerodinámica es más favorable para un avión eléctrico que también utiliza hélices. La NASA no espera que un avión eléctrico como el X-57 sea tan rápido o tenga tanto alcance como un jet, pero podría ser ideal para vuelos de corta distancia.

El nuevo ala X-57 en pruebas en el Centro de Investigación de Vuelo de Armstrong.



La NASA está probando actualmente el ala Mod III, que cuenta con un diseño de alta relación de aspecto y espacio para hélices eléctricas adicionales. Con la actualización Mod III, el par actual de motores eléctricos se moverá hacia las puntas de las alas. En su configuración final, cada ala tendrá seis pequeñas hélices a lo largo del borde de ataque junto con una hélice más grande en la punta. El avión utilizará todos los motores durante el despegue, pero solo necesita los más grandes durante el crucero.



La NASA espera que el proyecto X-57 pueda aportar importantes avances a la industria de la aviación, pero tendrá que volar antes de que eso suceda. Actualmente, la agencia espera volar el X-57 en su configuración final a finales de 2020.